"No estudié una carrera afín, pero siempre supe que continuaría el legado familiar"

"No estudié una carrera afín, pero siempre supe que continuaría el legado familiar"
"No estudié una carrera afín, pero siempre supe que continuaría el legado familiar"

Rodrigo Arizu estudió Comercio internacional y pertenece a la cuarta generación de la familia de viticultores de Mendoza.

En Lunlunta, específicamente sobre calle Terrada, se encuentra Viña Alicia, una pintoresca y pequeña bodega, propiedad de la familia Arizu.

Allí, Rodrigo Arizu (45), perteneciente a la cuarta generación de la familia de viticultores de Mendoza, abre las puertas de su casa a Guarda 14 y cuenta los orígenes del emprendimiento y cómo siempre supo que se dedicaría a la noble tarea.

Fue su bisabuelo quien llegó de Europa a Argentina, en el siglo XIX

, para continuar con el legado familiar en aquel continente. Hoy,

Rodrigo Arizu,

con orgullo, confiesa que

desde chico sabía que él se dedicaría a esta misma actividad,

inculcada por su abuelo y su padre.

"Estudié Comercio internacional, hice una especialización en Negocios, en Oxford, y cuando empecé a trabajar, no dudé en hacerlo en nuestra bodega, que fundaron mis padres hace más de tres décadas", y se sonríe al pensar que seguramente, todos, o alguno de sus cuatro hijos varones, lo sucederá.

El empresario mendocino no sólo contínua la tradición familiar, sino también que continúa con la misma línea de trabajo y productos que planificaron sus padres.

"Desde que empezamos, siempre quisimos diferenciarnos por las variedades que hacíamos. Nuestro objetivo era hacer blends exóticos, únicos y vinificar varietales que en aquel momento no se hacían en el país", relata, mientras presenta cada una de las salas disponibles para visitar.

Como ejemplo, basta con describir el caso del petit verdot. "Cuarzo, nuestro petit verdot, fue una visión que tuvo mi padre sobre esta variedad hace muchos años. Siempre se usó mucho como corte. Tiene mucha estructura, mucho tanino, mucho color, pero es una variedad 'salvaje'; hay que saber trabajarla para hacer algo redondo y elegante. Mi padre vio esa veta, buscó un clon específico de esa cepa y lo plantamos en nuestra finca de Lunlunta. Hoy tenemos una hectárea que es una reproducción de la misma planta que se plantó en aquella época", cuenta.

Actualmente, en Viña Alicia se trabaja con clones: hacen mucha selección clonal y buscan los mejores exponentes de las variedades que elaboran. Esto, dio paso a su línea Generaciones, que coincide con el lanzamiento de su actividad enoturística, y que rinde tributo a los 12 nietos de los padres de Rodrigo: Alicia y Alberto.  

Como curiosidad, la bodega elabora -además de petit verdot y malbec- vinos de uvas como nebbiolo, picolit, pinot noir, tempranillo, garnacha, mencía y bruñal, entre otros.

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