Bodega Xumek fue distinguida en el Concurso Guarda14 y consolida el perfil del Syrah de San Juan
La bodega sanjuanina fue reconocida en el Concurso Nacional Guarda14 por su Syrah 2024 del Valle de Zonda, en una edición que premió la calidad vitivinícola.
El Xumek Syrah 2024 Valle de Zonda recibió Medalla Oro en el Concurso Guarda14, uno de los certámenes más relevantes del calendario vitivinícola argentino.
El Concurso Nacional de Vinos y Espirituosas Guarda14 volvió a reunir a referentes del sector en una evaluación que puso el foco en la calidad integral de las elaboraciones argentinas. La cata de las muestras se desarrolló el 16 de octubre en el Hotel Diplomatic de Mendoza, mientras que la ceremonia de premiación se llevó a cabo el 6 de noviembre en el Hotel Sheraton.
Bodega Xumek se destacó en esta edición al obtener una Medalla Oro por su Xumek Syrah 2024 Valle de Zonda, un reconocimiento que subraya el trabajo sostenido de la bodega sanjuanina en la elaboración de vinos con identidad de origen. El premio se suma a una edición que otorgó 23 Medallas Gran Oro y más de 57 Medallas Oro a vinos y espirituosas de distintas categorías.
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El certamen se realizó bajo la dirección técnica de la ingeniera agrónoma Cristina Pandolfi y con la fiscalización de la escribana pública Silvia Cervós, garantizando un proceso transparente y alineado con las normas de la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV), un estándar que refuerza el prestigio del concurso.
Desde la bodega, el galardón fue interpretado como una validación del camino elegido. Destacando que el reconocimiento pone en valor al vino y también al terroir que le da origen.
El concepto enológico detrás del Xumek Syrah 2024 Valle de Zonda
La filosofía que guía al Syrah premiado se apoya en una búsqueda clara: reflejar el lugar de origen sin artificios. “Nuestra inspiración enológica nace del deseo de traducir en la copa la energía de un terroir extremo de altura, al pie de la precordillera andina”, señalaron desde Bodega Xumek, remarcando la influencia directa del entorno natural en el perfil del vino.
El proyecto apunta a que cada botella funcione como un testimonio del paisaje. “Buscamos que cada botella sea un relato del lugar: su luz intensa, su aire puro, sus suelos calcáreos, su amplitud térmica y su ritmo natural”, afirmaron. En ese sentido, el nombre Xumek -“Sol” en idioma Huarpe- refuerza el vínculo con la identidad cultural y geográfica de la zona.
La bodega también subraya su enfoque sustentable y contemporáneo. “Trabajamos de forma sustentable, cuidando cada recurso y honrando el entorno que nos rodea”, explicaron, dejando en claro que la vitivinicultura de altura implica una responsabilidad ambiental además de un desafío técnico.
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El concepto que atraviesa todo el proceso es claro: “Mínima intervención, máxima expresión del origen”. Según explican, el objetivo no es imponer un estilo enológico, sino permitir que La Ciénaga de Zonda se exprese con naturalidad en cada copa.
El terroir de La Ciénaga de Zonda: una parte importante para lograr la Medalla Oro
Uno de los factores determinantes para el reconocimiento fue el origen de las uvas. “El corazón de este vino está en la IG La Ciénaga de Zonda, a 1.530 metros sobre el nivel del mar”, detallaron desde la bodega. Se trata de un terroir de altura con condiciones excepcionales para la vitivinicultura de calidad.
Los suelos coluviales con marcada presencia calcárea, el excelente drenaje y la baja fertilidad natural permiten obtener uvas concentradas y equilibradas. A esto se suma un clima con gran amplitud térmica, vientos constantes y alta radiación solar, factores que favorecen una madurez fenólica completa sin perder frescura.
“Las uvas alcanzan una notable expresión aromática, con pieles sanas, taninos finos y una acidez natural que estructura el vino”, explicaron. El riego, realizado con agua pura de vertientes naturales, se maneja de forma precisa para acompañar el desarrollo de la planta sin excesos.
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Además, el manejo del viñedo es parte central del resultado final. “Rendimientos moderados, equilibrio vegetativo y cosecha manual en el punto óptimo de madurez” son algunas de las decisiones que, según la bodega, permiten preservar la identidad del lugar y potenciar la expresión del Syrah sanjuanino.
Decisiones técnicas y una mirada de largo plazo
En Bodega Xumek, el trabajo técnico se concibe como una continuidad de lo que sucede en el viñedo. “Entendemos que el vino comienza a gestarse en la tierra”, afirmaron, y destacaron que cada parcela de La Ciénaga de Zonda es tratada como un origen único.
La vendimia manual en pequeñas cajas busca preservar la integridad del racimo, mientras que en bodega se combina tecnología de precisión con una filosofía de mínima intervención. “Las fermentaciones son controladas y las maceraciones se diseñan para extraer textura y profundidad sin sobrecargar”, explicaron.
La crianza, en tanto, se utiliza con criterio, acompañando al vino sin ocultar su carácter. “No buscamos construir el vino desde la técnica, sino revelarlo”, insistieron, reforzando una visión donde el protagonismo lo tiene el terroir.
Sobre su evolución, anticipan un desarrollo interesante en botella. “Con el tiempo ganará complejidad y profundidad, con taninos más sedosos y mayor armonía”, señalaron. Y la invitación final resume el espíritu del proyecto: “Probar este vino es como abrir una ventana a la montaña: es La Ciénaga de Zonda en estado puro. Es sol, viento, piedra y tiempo”.