“Desde que me recibí de diseñadora de interiores supe que quería unir el diseño con la identidad de Mendoza”, comienza diciendo Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal, una empresa mendocina que hoy abastece a más del 80% de las bodegas de la provincia y representa oficialmente en Argentina a RCR Italia, una de las marcas más prestigiosas del mundo en cristalería de alta gama.
El local de RCristal, ubicado en Paso de los Andes 239, en plena Quinta Sección, combina la elegancia del vidrio con la calidez de un espacio pensado para disfrutar. “Queríamos que la gente entre y sienta lo mismo que cuando entra a una bodega: armonía, luz, silencio, belleza. Todo lo que hacemos tiene ese espíritu”, explica Cecilia, mientras acomoda una línea de copas de vino rosadas con el logo del Inter Miami, el club de Messi. “Las hicimos a pedido de una bodega que fue sponsor del club. Son piezas únicas y representan exactamente lo que más nos gusta hacer: personalizar el cristal para que cuente una historia.”
La historia de RCristal empezó mucho antes de ese local. “En 2001 me recibí y en mi tesis me enfoqué en las bodegas mendocinas, cómo se transformaron a lo largo del tiempo y cómo reflejan la cultura del vino en cada detalle. Ese fue mi primer acercamiento a lo que hoy es mi empresa”, recuerda. Un año después, durante un viaje a Chile, un hallazgo marcó el inicio del proyecto: “Vi unas copas enormes para vino que en Mendoza no existían. Compré dos docenas, las vendí y regalé algunas a mis amigos. No me imaginaba que ese gesto tan simple sería el inicio de un camino de vida.”
Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal
Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal.
Con el apoyo de su familia y el asesoramiento de un tío radicado en Buenos Aires —vinculado a la tradicional casa Rigolleau—, Cecilia empezó a explorar el mundo del vidrio y las pequeñas fábricas artesanales. “Fuimos a recorrer talleres, conocer procesos, aprender sobre el material. Finalmente, llegamos a una cooperativa que fabricaba copas por varietal, algo muy innovador para la época. Logramos un acuerdo con ellos para comercializar sus productos en Mendoza, y así empezó todo.”
El crecimiento fue rápido. “En 2003 incorporamos máquinas láser para grabar logos en las copas. Las bodegas querían que su marca estuviera en cada pieza, que el vino se presentara con identidad. El grabado nos permitió ofrecer algo único: personalización total. Hoy, cada copa que sale de RCristal tiene una historia grabada en su superficie, literalmente.”
Ese paso marcó un diferencial que la empresa mantiene hasta hoy. “El grabado láser fue clave para posicionarnos. Empezamos haciendo copas para degustaciones y eventos, y terminamos produciendo líneas completas para bodegas, restaurantes y hoteles. Todo lo que vendemos lleva nuestro sello.”
Con el tiempo, la marca amplió su alcance hacia otros mundos: la cerveza artesanal, la coctelería y la hotelería. “La cerveza nos abrió otro universo. Empezamos a diseñar vasos específicos y también copas para cóctel. Nos gusta pensar en el contexto de uso, no solo en el objeto”, explica Cecilia.
RCristal
RCristal: arte mendocino en cristal con sello propio.
La producción de RCristal se realiza en una cooperativa de Buenos Aires con la que trabajan desde los comienzos. “Fabricamos todo en cristal nacional, con sílice, un mineral que reemplaza al plomo. Es un vidrio ecológico, brillante, resistente y totalmente artesanal. Cada copa se trabaja una por una, con un proceso que puede parecer simple, pero exige precisión y paciencia.”
Actualmente, la empresa produce hasta tres mil copas por día, y sus ventas anuales rondan entre 120 y 150 mil piezas, en su mayoría destinadas al sector vitivinícola. “Es un orgullo ver nuestras copas en las bodegas más reconocidas de Mendoza. Cada vez que visito una y las veo en una cata, siento que nuestro trabajo vale la pena.”
RCristal es conducida por Cecilia y su esposo Federico Martina, quien está a cargo del área financiera. “Federico tiene una cabeza muy analítica y me da tranquilidad. Yo soy más creativa, me ocupo del diseño, la comunicación y el vínculo con los clientes. Nos complementamos bien y compartimos una misma visión.”
Las copas que fabrican se adaptan a distintos contextos y necesidades. “En los grandes eventos o sunsets las bodegas suelen elegir vidrio, porque es más práctico. Para catas o turismo se prefiere el cristal nacional con estuches, y para degustaciones de alto nivel se usan las copas italianas de alta resistencia. Cada momento tiene su copa ideal.”
Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal
Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal.
Además del diseño, RCristal apuesta por las alianzas locales. “Nos gusta trabajar con otras marcas mendocinas. Por ejemplo, para el Día de la Madre hicimos una edición especial junto a Brillat Savarin: seis macarons presentados en un recipiente nuestro, diseñado para perdurar. Fue una propuesta pensada para convertir un regalo en un recuerdo. También hicimos combinaciones con bombones y otros productos gourmet. Es una forma de mostrar que en Mendoza podemos unir creatividad y calidad en un mismo gesto.”
En 2019, la empresa italiana RCR Italia eligió a RCristal como su representante oficial en Argentina. “En 2024 empezamos a comercializar sus productos, que tienen estándares de calidad altísimos en gastronomía y enoturismo. Fue un paso natural, porque compartimos valores: diseño, innovación y sustentabilidad.”
RCR Italia es una de las firmas más reconocidas en el mundo por su trabajo con Luxion®, un cristal ecológico, brillante, ultra resistente y 100% reciclable. “Italia siempre marca tendencia. Están muy enfocados en la coctelería y ahora también en las bebidas sin alcohol, como gins o vermuts desalcoholizados. Son movimientos globales que también llegan a Mendoza, y queremos acompañarlos con productos que estén a la altura.”
Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal
Cecilia Haydée Ruíz, fundadora de RCristal.
Cecilia destaca que esta alianza permitió sostener la competitividad y ofrecer variedad. “Si solo trabajáramos con cristal nacional, nos quedaríamos cortos. Hay clientes que buscan otras texturas, pesos o transparencias. Tener los dos modelos —el nacional y el italiano— nos da una ventaja enorme.”
Para ella, el futuro pasa por seguir uniendo diseño, identidad y tecnología. “Mendoza tiene una impronta muy fuerte. El vino, la gastronomía, el turismo: todo está conectado. Nosotros queremos aportar desde el diseño, desde la copa que acompaña el brindis. Esa copa puede ser simple o sofisticada, pero siempre tiene que decir algo.”
Mirando hacia adelante, Cecilia se muestra optimista. “El mercado está en movimiento. Las bodegas, los hoteles, los bares buscan diferenciarse. Nosotros acompañamos esa búsqueda con creatividad y compromiso. Cada vez que alguien brinda con una copa nuestra, siento que ahí también está un pedacito de nuestra historia.”
Y concluye con una sonrisa que resume dos décadas de trabajo: “Empecé sola, con un sueño y un par de copas traídas en una valija. Hoy tengo una empresa que representa a Mendoza en el país y en el mundo. No hay mayor satisfacción que esa. Cada copa grabada, cada brillo y cada forma son un homenaje a este lugar y a la pasión por lo que hacemos.”