20 de abril de 2026 - 14:07

Concurso Guarda14: Terra Camiare y el Single Vineyard de Córdoba que se destacó a nivel nacional

Terra Camiare obtuvo Medalla Oro en el Concurso Guarda14 con su Socavones Gran Quilino, destacando a Córdoba en la vitivinicultura nacional.

Con una historia que la vincula a los orígenes del vino en América, ya que produjo el primer vino americano que llegó a manos del rey Felipe V en España, la bodega cordobesa combina tradición e innovación en cada una de sus etiquetas.

Gran Quilino
El Socavones Gran Quilino 2023 fue premiado por su perfil y calidad enológica en Mendoza.

El Socavones Gran Quilino 2023 fue premiado por su perfil y calidad enológica en Mendoza.

El Concurso de Guarda14 celebró su cuarta edición con una evaluación técnica realizada el 16 de octubre en el Hotel Diplomatic de Mendoza y una ceremonia de premiación el 6 de noviembre en el Hotel Sheraton.

El certamen se desarrolló bajo la dirección técnica de la ingeniera agrónoma Cristina Pandolfi y la fiscalización de la escribana Silvia Cervós, siguiendo las normas de la Organización Internacional de la Vid y el Vino. Este marco garantiza transparencia en la evaluación y posiciona al concurso dentro de estándares internacionales.

En total, los jurados otorgaron 23 Medallas Gran Oro y más de 57 Medallas Oro a vinos y espirituosas, reconociendo la calidad, la innovación y la consistencia de la producción argentina. En ese contexto, Terra Camiare logró ubicarse entre las bodegas distinguidas, reafirmando su trabajo enológico.

La inspiración: expresar el norte cordobés en una copa

Desde la bodega explicaron que el objetivo principal fue construir un vino que represente fielmente su origen. “Queríamos lograr una expresión auténtica del norte cordobés, representando fielmente el paisaje, la identidad y el terroir de nuestro viñedo más extremo”, señalaron.

Ese viñedo se encuentra en Finca Las Corzuelas, ubicada en Quilino, una zona particular por su cercanía a las Salinas de Córdoba y por sus condiciones climáticas. Se trata de un ambiente donde la amplitud térmica y la aridez generan un impacto directo en la calidad de la uva.

“Finca Las Corzuelas se encuentra en Quilino, a solo 25 km en línea recta de las Salinas de Córdoba. Es una zona con un clima árido, cálido de día y fresco de noche que da vida a vinos de buena estructura y tenor alcohólico”, detallaron desde Terra Camiare.

Este enfoque busca trasladar al consumidor una experiencia sensorial ligada al territorio, donde cada característica del entorno se traduce en el perfil final del vino.

El terruño y el corte que definieron el perfil del vino

Uno de los aspectos más determinantes para alcanzar el reconocimiento en el concurso fue el terruño. Desde la bodega destacaron que las condiciones extremas del viñedo juegan un rol central en la calidad de la materia prima.

“Sin dudas un terruño singular, en el que las vides están expuestas a una alta exposición solar y un marcado estrés hídrico, ha favorecido su adaptación que nos otorga una excelente materia prima”, explicaron.

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Viñedo Fincas Las Corzuelas.

Viñedo Fincas Las Corzuelas.

A esto se suma la decisión de trabajar bajo el concepto de single vineyard, lo que permite resaltar la identidad del lugar y mantener una trazabilidad precisa del producto. Esta elección aporta autenticidad y un carácter distintivo dentro del mercado.

“El hecho de que sea un single vineyard confiere autenticidad y entendemos que la selección de variedades (40% Cabernet Franc, 30% Tannat y 30% Malbec) aporta complejidad y cuerpo”, agregaron, destacando además que “son cepas de mucha estructura, mucha complejidad, que representan la robustez de un viñedo con mucho potencial”.

Las decisiones enológicas y el diferencial del producto

El proceso de elaboración fue clave para consolidar el perfil del vino y potenciar sus cualidades. Desde Terra Camiare remarcaron que cada etapa fue pensada para lograr integración y equilibrio entre las variedades.

“El proceso de vinificación integral con fermentación y crianza en barrica, más una prolongada maceración de las uvas permitió que las características de cada variedad se integren profundamente con las notas del roble”, explicaron.

Este trabajo técnico se complementa con una selección minuciosa de uvas, lo que permite mantener la identidad del viñedo en el producto final. La combinación de técnicas tradicionales y decisiones precisas da como resultado un vino complejo y estructurado.

“La fina selección de nuestras variedades logra reflejar la identidad de un viñedo que da vida a vinos complejos”, afirmaron. Y sobre su diferencial, resumieron: “Su terroir tan definido, la particularidad del mismo. Es un vino con cuerpo, estructura y aromaticidad diferenciada”.

Potencial de guarda y proyección del vino cordobés

Además del reconocimiento obtenido, el vino presenta condiciones que lo proyectan a futuro dentro del mercado. Su estructura y equilibrio permiten anticipar una evolución favorable con el paso del tiempo.

“Es un vino con marcado potencial de guarda. Al tener gran estructura, equilibrada acidez y taninos bien afinados, los aromas frutales y las notas del roble se integran y evolucionan con el tiempo”, señalaron.

Este proceso de evolución permitirá que el vino gane complejidad, desarrollando nuevas capas aromáticas y mayor redondez en boca, lo que lo posiciona como una opción interesante tanto para consumo actual como para guarda.

“Puede ganar complejidad y redondez en años futuros, resaltando por ejemplo capas aromáticas más especiadas y terciarias”, explicaron. Finalmente, invitaron a descubrirlo con una propuesta directa: “¿Nos acompañás a lo profundo del norte cordobés? Lo vas a disfrutar”.

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