El Malbec como un mapa a seguir descifrando

Aldo Aldo Biondolillo en el viñedo clonal.
Aldo Aldo Biondolillo en el viñedo clonal.

Traccionado desde una bodega mendocina radicada en Maipú, existe un grupo de viticultores y bodegueros que busca explotar las potencialidades del Malbec. Con el apoyo del INTA apuntan a describir sensorialmente diferentes clones del varietal Malbec a nivel nacional, para ampliar la oferta sobre esta cepa.

Días atrás INTA Mendoza ofició de sede y guía para una curiosa degustación de vinos. Las copas contenían vino Malbec provisto por distintas bodegas pero el foco era muy específico. Más allá de identificar sensorialmente las particularidades de “tipicidad” del varietal, lo que se buscaba era evaluar qué tanta riqueza interna tiene nuestra variedad emblemática, porque lo que se degustó fueron vinos elaborados a partir de distintos clones de Malbec.

Un clon vegetal es una planta idéntica a otra, obtenida no por multiplicación sexual, sino a partir de la extracción de una estaca, que luego enraizará y crecerá. Esto garantiza que el descendiente posee las mismas carácterísticas que la planta madre. Los esfuerzos por realizar una selección clonal dentro de una variedad normalmente son asociados a instituciones de ciencia y técnica, pero también hay bodegas que llevan a cabo esta práctica.

Multiplicación in vitro de clones de malbec.
Multiplicación in vitro de clones de malbec.

Una de ellas es Tempus Alba, que ha tomado este tipo de selección genética como un elemento estratégico para el crecimiento y desarrollo sustentable del negocio familiar, partiendo de la premisa básica de que la selección clonal puede ser un elemento de diferenciación con la competencia.

“Desde el año 2000 -afirma su propietario, Aldo Biondolillo- venimos trabajando ininterrumpidamente en la identificación, selección y multiplicación in vitro de nuestros propios clones, aquellos que consideramos de una calidad enológica superior”.

La degustación tuvo lugar en el INTA, debido a que este organismo vinificó parte de los ensayos que se escogieron para probar. El responsable de la bodega experimental de INTA Mendoza, Santiago Sari, expresa que “si bien el vino Malbec argentino es ya una «marca registrada» a nivel internacional, con el aporte de la ciencia es posible mejorar aún más sus atributos de calidad enológica. Genéticamente hablando, esta variedad de por sí muestra una gran riqueza ya que en su población conviven cientos de clones con un potencial de expresión sensorial muy superior al que se conoce en la actualidad”.

Parcela de plantas madre de clones de Malbec.
Parcela de plantas madre de clones de Malbec.

Círculo Vero Malbec Plural

Los convocados a degustar los vinos de clones de Malbec fueron los integrantes del Círculo Vero Malbec Plural. ¿De qué se trata? Es un grupo que al día de hoy cuenta con más de 30 miembros que trabajan mancomunadamente con el propósito de que la variedad emblemática argentina pueda expresarse con un cariz diferencial en las distintas zonas donde se la implante.

Es por eso que los clones que ha ido seleccionando Tempus Alba son compartidos entre los distintos viticultores del Círculo, que los están probando en las regiones vitivinícolas tradicionales y en los nuevos terruños emergentes en el país.

Viñedo implantado con clones de malbec NOA.
Viñedo implantado con clones de malbec NOA.

Según lo conceptualiza Biondolillo, todo este trabajo de selección clonal dio lugar a tres tipos de innovaciones: una innovación de producto que permitió definir (en su bodega) un “blend de clones single vineyard” como un nuevo concepto de vino malbec; una innovación de proceso para la producción de plantas de vid, que permite pasar de una forma de producción agrícola, discontinua y clima dependiente, “a una forma continua de producción industrial bajo condiciones controladas y de asepsia total”; y una innovación comercial que facilita la transferencia del conocimiento adquirido, incorporado en los nuevos clones, a través de un programa asociativo de productores llamado “Círculo Vero Malbec Plural”.

El encuentro realizado en la Enoteca del INTA Mendoza, donde se degustaron clones de Malbec seleccionados por la Bodega Tempus Alba, tuvo tres momentos:

1. Degustación de clones en diferentes terroirs:

· Se probaron clones de diferentes regiones vitivinícolas de Argentina, incluyendo Salta (San Pedro de Yacochuya, Animaná y Cafayate), Córdoba (Villa de Soto) y Mendoza (Gualtallary, Vista Flores, Ugarteche y Anchoris).

2. Degustación de 5 clones de un solo lugar:

· Se vieron las diferencias entre 5 clones vinificados de una misma forma provenientes del mismo lugar, Anchoris.

3. Degustación de un solo clon en diferentes lugares:

· Se degustó un mismo clon plantado en tres lugares diferentes (Anchoris, Valle de Uco y Ugarteche).

El Malbec como un mapa a seguir descifrando.
El Malbec como un mapa a seguir descifrando.

Este evento permitió a los participantes comparar las características sensoriales de los clones en diferentes entornos y evaluar su desempeño agronómico y organoléptico en diferentes regiones vitivinícolas.

El objetivo final del Círculo es elaborar un mapa sensorial del varietal Malbec a nivel nacional, con base científica, que muestre el desempeño agronómico de cada clon y registre las características organolépticas de los vinos producidos con los clones que mejor se adapten a cada región.

Con este desafío, en materia enológica, se trata de reconciliar dos posturas antagónicas extremas entre “genetistas y terroiristas”, que mantienen un permanente debate en torno a si la calidad del vino está principalmente determinada por la genética o por el terroir.

En este sentido Sari opina que “la calidad es el resultado de la conjunción de ambos factores y de otras múltiples interacciones entre diferentes variables, amén de que es finalmente el viticultor-enólogo quien, con su conocimiento técnico y su arte, le da al vino su impronta personal”, expresa el enólogo del INTA.

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