El Cabernet Sauvignon es una de las variedades tintas más importantes de Argentina, con presencia en 17 provincias y 13.000 hectáreas cultivadas, lo que representa el 6,4% del total de viñedos del país, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) 2024.
Es la cuarta cepa por superficie, detrás de Malbec, Cereza y Bonarda, con Mendoza concentrando la mayor parte de la producción, seguida por San Juan y otras provincias.
Además de su relevancia en el mercado local, el Cabernet Sauvignon argentino se destaca en la exportación de vino a granel, consolidándose como un producto estratégico para la vitivinicultura. La Cámara Argentina de Vinos a Granel resalta su crecimiento sostenido y su reconocimiento internacional.
El Cabernet Sauvignon en el mercado de vino a granel
Según la Cámara Argentina de Vinos a Granel, el Cabernet Sauvignon es la segunda variedad tinta más exportada en la modalidad vino a granel, detrás del Malbec, y la tercera considerando todos los varietales. Durante el último año se enviaron 1 millón de litros al exterior, representando el 2,5% del total de exportaciones de vino a granel.
Los principales destinos son Reino Unido (29%), Estados Unidos (27%) y Canadá (21%). “El Cabernet Sauvignon argentino está ganando cada vez más reconocimiento”, aseguró José Bartolucci, presidente de la Cámara Argentina de Vinos a Granel.
“Los Cabernet de Mendoza, especialmente de Agrelo, Perdriel y el Valle de Uco, son muy apreciados por los compradores internacionales por su calidad”, agregó.
Bartolucci también destacó que “en la modalidad granel, el Cabernet Sauvignon ofrece opciones que van desde vinos accesibles hasta ejemplares de alta gama que compiten con los mejores del mundo” y remarcó que “Cabernet Sauvignon es una cepa muy reconocida a nivel mundial y con gran demanda”.
Características únicas y proyección internacional
El Cabernet Sauvignon argentino se diferencia por su estilo y adaptación a distintas regiones vitivinícolas. En los Valles Calchaquíes, Salta, desarrolla aromas herbales y especiados propios de la altura, mientras que en Mendoza resalta un perfil frutal más marcado y menor presencia de notas herbáceas, como el clásico pimiento verde. Esto genera vinos con taninos maduros, dulces y gran equilibrio.
“El Cabernet Sauvignon argentino se está posicionando como una opción sólida en el mercado internacional por su calidad y diversidad de estilos”, aseguró Bartolucci, reflejando cómo los consumidores valoran la combinación de frutalidad y equilibrio de los ejemplares argentinos.
En la modalidad vino a granel, la cepa atraviesa un momento de crecimiento y consolidación. Bartolucci agregó que “el Cabernet argentino está en su mejor momento, ofreciendo alternativas para todos los segmentos, desde vinos accesibles hasta etiquetas premium que compiten con los mejores del mundo”, confirmando su proyección global.