En otras partes del mundo, las denominaciones de origen son muy valoradas por los consumidores, porque ofrecen una certeza de que el producto cumple con ciertas características. La DOC Luján comenzó a gestarse en 1988 y en 1991 fue reconocida por la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino).
Casi 35 años después, y con vaivenes, hoy la integran 21 bodegas -hay dos más en proceso de aprobación- y el proceso sigue ganando fuerza.
Esta semana, Altieri Wines organizó un encuentro dedicado a las mujeres que forman parte de la DOC Luján de Cuyo, la primera de América. La propuesta permitió degustar diferentes expresiones del Malbec que se elabora en ese departamento y apreciar la diferencia entre los vinos DOC regionales y distritales, una distinción que se estableció hace dos años.
La anfitriona y directora de Altieri Wines, Cecilia Buj, expresó que “la DOC Luján de Cuyo no solamente es un sello de origen, sino que habla de la expresión de un lugar, que se mantiene en el tiempo gracias al trabajo y a la convicción de quienes creemos en el valor de este lugar y la autenticidad de sus vinos”.
Sumó que cada una de las nueve mujeres -desde enólogas hasta encargadas de marketing o de hospitalidad- que presentaron vinos de la DOC mostraron “una mirada y una forma de interpretar este origen que nos une”. Es que se han realizado estudios de las características del suelo en cada distrito y la correlación con aromas y sabores que aparecen en los vinos, pero cada bodega aporta su carácter distintivo.
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Vinos regionales y distritales
La DOC se basa en la asociación libre y voluntaria de productores y bodegas que deciden integrarse. Durante el encuentro se mencionó que hay algunos inscriptos que no son bodegas, sino viticultores que, si cumplen con los requisitos, pueden formar parte.
El primero, aunque resulte obvio, es que los viñedos deben estar en Luján y que los vinos tienen que ser producidos y fraccionados en el departamento, con una graduación mínima de 13,5º. También, que la variedad debe ser Malbec en espaldero y que el rendimiento del cultivo no debe superar los 100 quintales o 70 hectolitros por hectárea para los vinos regionales, ni los 70 quintales o 56 hectolitros por hectáreas para los DOC distrital.
Otro punto que cumplir es que deben transcurrir más de 18 meses entre la cosecha y la salida al mercado, con al menos 6 meses de madera para la DOC regional, y 24 meses en total con 12 de madera para la distrital.
En cuanto a cómo se aseguran esos rendimientos, Angelina Altieri, ingeniera agrónoma de Altieri Wines, explicó que, en diciembre, se realizar un monitoreo para asegurarse de que se está cumpliendo con lo estipulado, lo que da un tiempo de ajustar antes de llegar a la cosecha. Pero resaltó que los viñedos de la DOC deben tener 10 años como mínimo y hay muchos que son bastante antiguos, por lo que están dentro de los parámetros.
Un relevamiento de fines de 2024 arrojó que 40% de los viñedos de la DOC Luján tienen entre 10 y 25 años; pero el 11% tienen entre 25 y 50; el 28% entre 50 y 100 años; y el 21% más de 100 años.
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Valorar el terruño y la tradición
Carlota Monteverdi, de Bodega Lagarde, consideró muy valioso haber elegido el Malbec para la DOC Luján, ya que “es lo que hemos hecho muy bien como marca país, que es diferenciarnos, porque el resto del mundo no tiene Malbec, salvo el sur de Francia, pero como lo hemos usado nosotros, no. Para empezar a valorar estas tierras y estos viñedos tan antiguos”.
Resaltó que parte de la uva que se usa para elaborar el vino que tienen en la DOC es del viñedo de Mayor Drummond, que data de 1906. Comentó también que tienen un comprador muy interesado en poder llevarlo a Asia, porque “tener una denominación de origen controlado nos posiciona con los grandes vinos europeos”.
Andrea Tansini, enóloga de Bodega Doña Paula, comentó que tienen más de 400 hectáreas en Ugarteche, lo que hace que sea uno de los más -sino el más- grande de Luján. Y que, cuando los dueños actuales, chilenos, compraron la propiedad en 1997, ya había plantas de mediados de los ’70.
El Malbec que elaboran para la DOC, y que está por salir al mercado, es el único dentro del régimen, distrital de Ugarteche. “Si bien creo que todos los vinos de Luján tienen un hilo conductor, que todos los que degustan vinos de distintos lugares pueden reconocer un vino de Luján, lo interesante es que dentro de la DOC hay diferencias. Y no es propio de la bodega, no es de las manos, sino que tiene que ver con el origen”, detalló.
“Pero creo que lo más importante de todos estos vinos es poner en valor a Luján, al Malbec y la historia. No es solo el lugar, sino la tradición”, cerró Tansini.
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Mujeres de la DOC
La degustación organizada por Altieri Wines permitió apreciar no sólo el hilo conductor entre todos los vinos de la DOC Luján, sino también las diferentes expresiones y la particularidad de los DOC distritales. También se mencionaron los precios de venta, que oscilan entre los $15 mil y los $180 mil. Y cada una contó partes de la historia de la bodega y dio detalles de la elaboración y del producto.