9 de agosto de 2026 - 00:05

Paz Levinson: "El vino argentino es cultura y patrimonio" y analiza el rumbo de la industria

La sommelier argentina radicada en Francia repasó la actualidad del sector, el rol profesional y los desafíos para posicionar los vinos nacionales.

La sommelier argentina Paz Levinson es una de las referentes del vino argentino. Radicada en Francia desde hace más de una década, desarrolló su carrera en la alta gastronomía y fue la primera mujer en ocupar la dirección ejecutiva de bebidas en Groupe Pic.

Con una mirada que combina su experiencia en Europa con sus raíces argentinas, Levinson analizó el presente de la vitivinicultura argentina, el vínculo con los nuevos consumidores, el rol actual de los sommeliers y los desafíos para que los vinos nacionales logren mayor presencia en las cartas internacionales.

Cómo está la vitivinicultura actualmente

El presente de la vitivinicultura argentina está marcado por un contexto económico complejo, aunque también por una etapa de crecimiento en la calidad y en la forma de entender el vino. Para Paz Levinson, la industria atraviesa un momento de madurez y mayor conciencia entre sus protagonistas.

“Un momento difícil económicamente, pero al mismo tiempo estamos en un momento en donde los productores de vino creo que están en el momento más lúcido, más consciente y más fresco de la viticultura argentina”, explicó la sommelier.

Levinson destacó el intercambio entre distintos actores del sector, desde pequeños productores hasta grandes bodegas. “Hay productores pequeños, productores grandes, pero hay una muy buena comunidad, muy buen intercambio. Siento que todos quieren ir para un mismo lado y eso es bueno, es muy importante”, señaló.

En ese escenario, resaltó el trabajo de Argentina Reloaded, iniciativa que busca mostrar la diversidad de los vinos nacionales en el exterior. “Lo que más quiere hacer es mostrar los vinos en el mundo y poder darles el lugar que se merecen en las cartas de vino del mundo”, afirmó.

“Lo que me preocupa del presente del vino argentino es la estabilidad, que todos tengan su trabajo, que todos tengan la posibilidad de mostrar lo que saben hacer, sus personalidades”, sostuvo.

Para la especialista, una de las principales fortalezas de Argentina es la identidad que construyeron sus productores. “Creo que es una industria que tiene personalidades muy marcadas, personalidades muy importantes para mostrar al resto del mundo”, explicó.

Más allá del Malbec: la diversidad de estilos del vino argentino

Uno de los puntos centrales para el crecimiento del vino argentino es ampliar la mirada sobre la producción nacional y mostrar la variedad de regiones, cepas y estilos que existen en el país.

“El consumidor actual creo que tiene que entender que Argentina es muy diversa, que Argentina tiene mucho más que Malbec o mucho más que vinos más estructurados, intensos o con madera”, explicó Levinson.

Según la sommelier, esa diversidad permite acercar el vino a nuevas ocasiones de consumo. “Esa posibilidad de diversificación nos abre las puertas también a muchas posibilidades de consumo, de maridajes, de aprovechar el vino en toda su diversidad”, afirmó.

Además, planteó la importancia de revisar algunos hábitos relacionados con el servicio del vino para poder disfrutar mejor sus características. “El vino blanco se toma todavía en Argentina muy frío y el vino tinto, a veces, también muy frío. Si bien hay que mantener temperaturas frescas en los tintos, tampoco hay que exagerar en ninguno de los dos casos, para poder sentir todas las complejidades”, explicó.

Los jóvenes y el vino

Frente al debate sobre si las nuevas generaciones se alejaron del vino, Levinson planteó que el desafío está en generar nuevos vínculos con esta bebida y transmitir su valor cultural.

“Los jóvenes no creo que se hayan alejado del vino. Creo que tenemos que seguir mostrándoles y en Argentina tenemos algo muy bueno, que es que el vino es bebida nacional”, afirmó.

Para la sommelier, esa característica es un diferencial que pocos países tienen. “Es algo que casi solo sucedió en Argentina y que muchos países nos miran con mucha envidia, si se quiere, porque es muy importante cuidar este patrimonio, cuidar este valor, esta cultura sobre el vino”, sostuvo.

Levinson consideró clave acercar a los jóvenes al origen del producto y mostrar la actividad en cada región productora. “Hay que mostrarles a las escuelas los viñedos, la producción de vino, cada uno en su región”, indicó. Y agregó: “No es solo alcohol, sino que es cultura, trabajo, tradición, herencia, patrimonio”.

El rol del sommelier evolucionó

La figura del sommelier también cambió con la transformación del mercado. Para Levinson, hoy estos profesionales tienen un papel más amplio dentro de la industria. “El sommelier cambió mucho sus roles. Creo que el sommelier hoy ocupa muchos más roles que antes”, explicó.

La especialista remarcó que la capacitación permanente sigue siendo fundamental para acompañar esa evolución. “No tenemos que dejar de formarnos, de todas maneras, aunque le hablemos a un consumidor que recién está descubriendo el vino”, señaló.

Actualmente, los sommeliers tienen participación en restaurantes, bodegas, ventas, marketing y vinotecas. “Un sommelier puede hablar muchísimo de la industria, de las tendencias, de los consumos y de cómo consumir ese vino, esos vinos y esa diversidad de vinos”, afirmó.

También destacó la importancia del restaurante como espacio de encuentro entre productores, cocineros y consumidores. “El restaurante es como una casa muy privilegiada para un sommelier, que no hay que abandonar, porque el influencer no está en el restaurante y el sommelier sí puede estarlo”, expresó.

Sommeliers en Mendoza: más capacitación y experiencia internacional

Sobre el desarrollo de los sommeliers en Mendoza, Levinson valoró el crecimiento de la profesión, aunque señaló la necesidad de continuar sumando conocimientos y experiencias fuera del país. “Creo que el trabajo de los sommeliers en Mendoza tiene que seguir, tiene también que posicionarse con el resto del mundo”, afirmó.

Para la especialista, la formación no termina con los estudios iniciales. “No hay que quedarse solamente con los conocimientos de la escuela, sino que hay que seguir capacitándose mucho más luego de la escuela”, explicó.

También recomendó conocer otros mercados y restaurantes internacionales. “Es bueno también salir y trabajar en restaurantes de una estrella, dos estrellas o tres estrellas afuera para tener un poco la temperatura”, sostuvo.

Según Levinson, hoy los profesionales argentinos cuentan con más herramientas que generaciones anteriores. “El sommelier hoy en Argentina, en Mendoza o en Buenos Aires, tiene que ser un sommelier mucho más formado que hace 20 años, ya que tiene muchísimas más herramientas a su alcance”, afirmó.

Liderazgo femenino y futuro del vino argentino

Al hablar sobre la participación femenina en la industria, Levinson destacó el crecimiento del liderazgo femenino dentro del sector vitivinícola argentino. “Argentina es un caso muy especial porque hay muchísimas mujeres en la industria del vino y eso es algo muy importante, muy potente, muy lindo de ver”, expresó.

La sommelier remarcó que esa presencia debe continuar fortaleciéndose. “Hay catas que hago en Argentina que realmente son casi todas de mujeres. Así que eso hay que mantenerlo y creo que es algo muy lindo de ver: una paridad y una presencia importante de mujeres en el mundo del vino”, afirmó.

De cara al futuro, Levinson proyectó una industria con nuevos proyectos y generaciones que tomarán protagonismo, con el desafío de consolidar al vino argentino en las principales cartas del mundo.

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