Aunque el Malbec volvió a liderar la representación argentina, el desempeño de otros varietales mostró una competencia muy pareja, reflejando la diversidad que hoy caracteriza a la producción local. Las degustaciones a ciegas realizadas por un jurado integrado por Master of Wine, sommeliers y referentes de la industria de 46 países dejaron en evidencia la calidad sostenida de los vinos argentinos.
Con 97 puntos, medalla de oro y el trofeo al mejor "Tinto argentino", Huentala Calizo Albar Block 06 Malbec 2023 fue el gran protagonista de la competencia. Elaborado por Huentala Wines bajo la dirección del enólogo José "Pepe" Morales, el vino también obtuvo los reconocimientos al mejor Malbec de Mendoza y de Argentina.
Del suelo calcáreo de Gualtallary a la cima del IWC
El vino premiado nace en un sector específico de los viñedos que Huentala Wines posee en Alto Gualtallary, Tupungato, una zona reconocida mundialmente por sus condiciones excepcionales para el cultivo de la vid. La historia de este proyecto comenzó varios años antes del reconocimiento internacional, cuando el equipo técnico detectó características diferenciales en determinadas parcelas del viñedo.
Huentala Calizo Albar Block 06 Malbec 2023
Huentala Calizo Albar Block 06 Malbec 2023 obtuvo 97 puntos y fue el vino argentino mejor calificado en la edición 2026 del certamen.
Según explicó José "Pepe" Morales, la decisión de separar ese bloque surgió a partir de observaciones realizadas tanto en el suelo como en la calidad de la fruta. "Cuando llegó el momento de muestrear para hacer la cosecha, vimos que esa uva era más rica de lo normal. Tenía mejor sabor y mejor textura, y eso nos llevó a vinificarlo por separado", recordó el enólogo.
La singularidad del lugar estaba asociada a una fuerte presencia de carbonato de calcio, visible incluso en la superficie. Morales señaló que el objetivo fue trasladar al vino todo aquello que observaban en el viñedo. "Buscamos que se refleje esa mayor calidad y esa mayor textura que encontrábamos en la uva", explicó.
La microvinificación como elección
Antes de convertirse en una etiqueta reconocida internacionalmente, Calizo Albar fue parte de una serie de ensayos de pequeña escala. Las primeras elaboraciones se realizaron mediante microvinificaciones de parcelas seleccionadas.
Morales contó que los resultados comenzaron a sorprender rápidamente entre conocedores que tenían la oportunidad de probar aquellos primeros lotes experimentales. La respuesta fue tan positiva que en 2023 decidieron enviar las muestras al mismo concurso que hoy vuelve a premiarlos.
"Fue tan sorpresivo el resultado entre colegas, consumidores y periodistas que decidimos presentarlo en el International Wine Challenge. Esa cata a ciegas terminó corroborando todo lo que veníamos observando en el viñedo", afirmó el enólogo.
Jose pepe Morales (1)
José "Pepe" Morales, enólogo principal de Huentala Wines, lidera el trabajo de investigación y elaboración detrás de los vinos de parcela que nacen en los viñedos de Gualtallary.
Aquella experiencia marcó el nacimiento formal de la línea Calizo. El nombre hace referencia al suelo rico en carbonato de calcio que caracteriza a estas parcelas, mientras que "Albar" identifica el sector donde las piedras calcáreas presentan una tonalidad blanca.
"Si probás la cosecha 2022 y después la 2023, vas a identificar claramente un mismo perfil. Son vinos marcados por el lugar y por el suelo, más allá de las diferencias propias de cada vendimia", sostuvo Morales.
“Lo hicimos de nuevo”: la reacción de Huentala tras sumar otro reconocimiento internacional
Para Julio Camsen, empresario hotelero, bodeguero e impulsor del proyecto, la noticia representó la confirmación de un trabajo que lleva años construyéndose. La llamada que compartió con Morales apenas conocieron los resultados resume el sentimiento que atravesó a todo el equipo.
"Lo hicimos de nuevo", aseguró Camsen al recordar el momento en que se enteraron de la premiación. El empresario destacó que el reconocimiento no es un hecho aislado sino parte de una trayectoria que viene consolidándose en distintos concursos internacionales. Recordó que la bodega obtuvo el mejor Malbec del mundo en 2021, el mejor vino tinto en 2023, el mejor blend en 2025 y ahora el mejor vino tinto del Nuevo Mundo en 2026 con los 97 puntos alcanzados por Calizo Albar.
Julio Camsen
Julio Camsen, empresario hotelero y bodeguero de Huentala Wines, destacó la continuidad de los reconocimientos internacionales obtenidos por la bodega en los últimos años.
"Cuando te premian varias veces en un jurado internacional que cata a ciegas, hay una consistencia en las cosas que estás haciendo. Es una validación de que estamos trabajando correctamente", afirmó.
Para Camsen, detrás de estos resultados se combinan múltiples factores, desde las condiciones naturales del viñedo hasta el trabajo técnico realizado en cada etapa de producción. "Tenemos buenos suelos, viñedos a 1.400 metros de altura, un manejo agronómico muy cuidadoso y un equipo de enología altamente profesional con Pepe Morales a la cabeza", destacó.
Gran Sombrero Malbec: un vino premiado que apuesta por llegar a más consumidores
Junto con Calizo Albar, otra de las etiquetas que sobresalió en la competencia fue Gran Sombrero Malbec, que alcanzó 96 puntos y se ubicó entre los vinos argentinos más destacados del certamen.
A diferencia de Calizo Albar, una edición limitada de alta gama, Gran Sombrero Malbec busca acercar vinos de gran calidad a un público más amplio. Camsen remarcó que ese equilibrio entre prestigio y accesibilidad forma parte de la filosofía de la bodega. “Estamos hablando de un vino que vale 15 dólares la botella, unos 23.000 pesos, y que fue catado por un jurado internacional y premiado como uno de los mejores Malbec", señaló.
"Gran Sombrero obtuvo 96 puntos y está entre los cuatro vinos más premiados de Argentina. Es un vino que permite acceder a una experiencia reconocida internacionalmente con un precio mucho más accesible", explicó.
El nombre de la etiqueta también tiene una historia personal. El empresario utiliza sombreros desde su adolescencia y esa imagen terminó transformándose en una de las marcas distintivas de la bodega. "Cuando en la familia empezamos a buscar nombres para los vinos apareció naturalmente la idea de Sombrero. No fue casualidad", contó.
La búsqueda de una experiencia en Mendoza
El proyecto de Huentala va más allá de la elaboración de vinos. La empresa desarrolló una propuesta que integra hotelería, gastronomía y turismo enológico con el objetivo de ofrecer una experiencia completa para quienes visitan Mendoza.
Camsen explicó que la idea surgió a partir de una necesidad concreta de los turistas que llegan a la provincia. "Siempre pensamos en cubrir las expectativas de quienes buscan una experiencia diferente. Queríamos que pudieran alojarse en un lugar de calidad y, al mismo tiempo, vivir el mundo del vino sin tener que trasladarse largas distancias", señaló.
La posibilidad de recorrer una bodega ubicada en pleno centro de la ciudad constituye uno de los principales diferenciales de la propuesta. A esto se suman restaurantes, bares y espacios gastronómicos que complementan la experiencia. Además, la empresa ofrece visitas al viñedo de Gualtallary, donde los turistas pueden conocer el origen de los vinos premiados y participar de degustaciones acompañadas por propuestas gastronómicas especialmente diseñadas para el maridaje.
Una enología menos intervencionista para que el terroir sea el protagonista
Gran parte de la identidad de los vinos premiados está vinculada a una filosofía de elaboración que busca resaltar las características del lugar por encima de cualquier otra intervención.
Morales explicó que en los últimos años la bodega modificó varios aspectos de su trabajo para privilegiar la expresión del terroir. Entre esos cambios mencionó cosechas más precisas, un manejo más cuidadoso de las extracciones y un uso más moderado de la madera.
"Hoy buscamos una enología lo menos intervencionista posible. Ya no hablamos de maceraciones, hablamos de infusiones. Lo importante es que el lugar se exprese y que ninguna práctica se imponga sobre esa identidad", afirmó.
La utilización de barricas también responde a esa lógica. Según detalló el enólogo, la madera pasó de ocupar un rol central a convertirse en una herramienta complementaria. "La madera nunca debe ponerse por encima del vino. Tiene que acompañar y potenciar lo que trae la uva, pero siempre dejando que brille el origen", concluyó.