Qué son los tártaros del vino y qué beneficios aportan

Un fenómeno natural que no altera ni la calidad, ni el sabor del vino y que afecta positivamente a la salud del consumidor.
Un fenómeno natural que no altera ni la calidad, ni el sabor del vino y que afecta positivamente a la salud del consumidor.

Que es este fenómeno natural que no altera ni la calidad, ni el sabor del vino y que afecta positivamente a la salud del consumidor.

La acidez, una característica inherente al vino, desempeña un papel crucial en su elaboración. Este componente esencial se compone de diversos ácidos, algunos derivados de la uva, como el málico, tartárico y cítrico, y otros generados durante los procesos de fermentación, tales como el succínico, acético y láctico.

Destacando entre estos ácidos se encuentra el ácido tartárico, el más prevalente y estable en el vino, llegando a representar más de dos tercios de la acidez total. Su contribución al vino es significativa, aportando características de fruta madura, así como sabores frescos y agradables.

El ácido tartárico tiende a precipitar de forma natural en forma de sales o tártaros, como el tartrato cálcico o bitartrato potásico. Este proceso se desencadena gracias a la acción combinada del alcohol y el frío, dando lugar a los conocidos cristales o posos del vino.

Aunque visualmente pueden percibirse como un defecto, la presencia de estos cristales rara vez afecta negativamente la calidad del vino y nunca supone un riesgo para la salud del consumidor. De hecho, su aparición se asocia cada vez más con una menor manipulación del vino en bodega, siendo interpretada como un indicador de mayor calidad.

Aunque estos precipitados pueden formarse tanto en vinos tintos como en blancos, es más común encontrarse con “posos” en vinos tintos. Esto se debe a que la aceptación de estos residuos por parte del público es mayor en los vinos tintos, mientras que en los blancos existe una tendencia a evitarlos. En consecuencia, los enólogos aplican mayores esfuerzos para extraer estos compuestos en la bodega cuando se trata de vinos blancos. Este cuidado adicional busca satisfacer las preferencias del consumidor y garantizar una experiencia de degustación más uniforme.

Tártaros del vino.
Tártaros del vino.

El ácido tartárico en dosis moderadas está asociado a determinados beneficios para la salud

1. Mejora la digestión

El ácido tartárico ayuda a eliminar toxinas del cuerpo. Debido a su composición atómica similar a la saliva y el ácido clorhídrico de los jugos digestivos, alienta al hígado para producir la bilis, un ácido que se requiere para la digestión. Evita el malestar estomacal (ardor de estómago) y mejora las digestiones.

2. Limpia tu sistema, es un diurético

El ácido tartárico ayuda a eliminar los materiales no deseados en parte porque aumentan la tasa de orinar en el cuerpo. Las toxinas se liberan a un ritmo más rápido, lo que ayuda a mantener la salud del tracto urinario. El ácido tartárico ayuda a maximizar la función enzimática, que estimula el hígado y ayuda a la desintoxicación.

3. Equilibra los niveles de pH

El ácido tartárico es un ácido débil fácilmente metabolizable por el organismo, y aunque es un ácido se trata de una sustancia alcalinizante para el cuerpo. El ácido tartárico dentro del organismo es alcalino (el ácido tartárico no crea acidez en el cuerpo una vez metabolizado). En los estados de enfermedad el pH del cuerpo se desestabiliza y se produce inflamación. En un organismo sano se mantiene un pH equilibrado.

4. Rejuvenece

El ácido tartárico, por su poder antioxidante, combate los radicales libres ayudando a disminuir las arrugas y las manchas de la piel. El ácido tartárico es vital para una piel sana y radiante, ya que su efecto alcalino en el organismo mata algunos tipos de bacterias que provocan envejecimiento. El ácido tartárico rejuvenece desde el interior.

5. Aporta energía y mejora el estado de ánimo

La energía que un ser humano recibe de los alimentos proviene de los átomos y moléculas de los alimentos. Cuando los iones cargados de positivos de los alimentos entran en el tracto digestivo e interactúan con las enzimas cargadas de negativos se produce una reacción. El ácido tartárico es una sustancia que contienen iones con carga más negativa, proporcionando al cuerpo más energía cuando entra en el tracto digestivo. También puede ayudar a reducir la ansiedad y la depresión.

6. Refresca el aliento y cura heridas en la boca

Además de un aliento más fresco, ácido tartárico, como bactericida que es, ayuda a aliviar el dolor dental, la gingivitis y a curar pequeñas heridas en la boca.

7. Adelgazante

El ácido tartárico produce un efecto saciante en el organismo, ayudando a combatir los antojos. Los estudios han demostrado que las personas que mantienen una dieta más alcalina, tienden a perder peso más rápido. Además, al provocar un efecto diurético evita la retención de líquidos en el organismo.

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